8.9.08

BED & BREAKFAST

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Hay quien dice que los Paradores Nacionales son caros, y ciertamente sus tarifas no son baratas pero, con todo, la cuestión admite matices. Los Paradores no son baratos, pero podemos conseguir que lo sean con una pequeña estratagema que no es sino una variante del famoso modelo “cama y ensaladas” imperante en la mayoría de nuestras costas, receptoras, como es sabido, de un turismo internacional de gran calidad.

La variante “Parador” consiste básicamente en aprovechar una de las grandes ventajas que ofrecen los P.N. sobre otros establecimientos hoteleros: un desayuno impresionante incluido en el precio. Porque no hablamos del típico desayuno buffet, mal surtido, mal repuesto y sólo apto para paladares poco exigentes, no, el desayuno de los Paradores es, qué digo, el padre de todos los desayunos: huevos exquisitamente fritos de crujientes bordes, jamón suavemente veteado y adecuadamente cortado, croissants moderamente recubiertos de un suave almíbar (y no menos crujientes que el reborde de los huevos fritos), quesos surtidos, embutidos, bacon, hogazas de pan, cereales, zumos naturales, fruta variada, miel, mermeladas, yogures…

El apetito medio español, cierto es, acostumbrado al café rápido a primeras horas de la mañana, necesitará un pequeño periodo de adaptación a la costumbre de hacer una comida seria recién salido de la cama pero dicha transformación no será demasiado azarosa por virtud de los excelentes manjares apuntados… El olor del pata negra es el mismo a las ocho que a las doce de la mañana y, animado con tal fragancia, cualquier españolito no tardará más de un desayuno en parecer, estomacalmente hablando, un oriundo de Harrogate, condado de York. Los Paradores, en cualquier caso, están a menudo enclavados en parajes campestres donde el viajero puede dar agradables paseos mañaneros para ir abriendo el apetito, y el horario de comedor es lo bastante amplio como para permitirnos despertar con calma.

El resto del día, naturalmente, no comes, y menos en el propio Parador. Te dedicas a corretear por el monte para hacer la digestión de los dos cafés con leche y miel, el litro de zumo de naranja, el plato de ibéricos, la tabla de quesos, la pera, la porción de sandía, los irrechazables croissants, los huevos fritos, el pan a la catalana, el tazón de cereales, la docena de lonchas de bacon y los choricillos. Hasta media tarde no te hará ni falta meterle mano a la mochila de los bocatas y, después, a dormir contando lonchas de jamón para volver a despertar al día siguiente con otro desayuno digno de un hobbit.


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10 comentarios:

Kamenah dijo...

Jajajaja, tu hazaña en los Paradores me recuerda a cuando estuve en Lisboa en marzo, que el buffet del desayuno también era de lo más apetitoso y mi novio y yo nos pegábamos unos banquetes de impresión (seguramente el de los Paradores sea mejor que el de los Ibis, pero te aseguro que estaba genial y nos salía por 49 euros por noche la habitación doble).

De todas formas, hay otra manera de que los Paradores sean bastante económicos y es hacerse, gratuitamente, Amigo de los Paradores, a través de su página web, y te envían un montón de ofertas bastante interesantes desde 79 euros por noche.

Y para qué nos vamos a engañar, donde esté un buen parador, con su marco incomparable, que se quite un Ibis ;)

(Te recomiendo el de Fuente Dé, está en el paraíso, como poco)

Besos!!

ismo dijo...

Tienes mucha razón. Para este viaje me metí en la web y vi que el de Gredos tenía una oferta por el 80 aniversario si ibas entre semana y a partir del 1 de septiembre. Suele haber ofertas para ir entre semana, en temporada baja... Siguen saliendo carillos pero, como dices, son un gustazo. Me encanta su aire clasicón, y me gustan hasta las cuberterías.

En el de Fuente Dé no he estado alojado pero debe ser una gozada un atardecer ante el murallón ese por el que sube el teleférico... De hecho yo subí por el otro lado, entrando en jeep hacia el refugio de la Aliva y a pie hasta la estación superior del teleférico, porque los teleféricos me dan un poco de telele, prefiero pisar firme. Arriba el espectáculo es una preciosidad, aunque abajo, el valle que forma el ¿Deva? no se queda corto.

Además puedes jugar con las categorías, los de 3 estrellas son asequibles y los hay muy bonitos: Gredos, Puebla de Sanabria, Bielsa, Fuente Dé...

Me ha alegrado comprobar que retomas la actividad blogera.

Salud!

Kamenah dijo...

Uy, no me hables de teleféricos y demás telechismes con el vértigo que tengo...

Eso sí, me temo que para el snowboard no me queda más remedio que subirme a esos transportes infernales. Lo peor no es bajarse, por lo menos para mí :S

Este verano me metí en el de Gibraltar y casi no lo cuento xD

Alberto dijo...

Joer que dientes mas largos pones al escribir jodio...

Seguro que se te ha escapado alguna lagrimilla de recordar lo bien que desayunabas entonces :D

ismo dijo...

Me he puesto a salivar como el perro de Paulov durante un viaje en teleférico ;)

áLEks! dijo...

Lo que me extraña es que no te llenarás unos cuantos tuppers...
:-P

ismo dijo...

Buena observación. No llenaba tuppers porque no había sitio en la mochililla para ellos entre las cajitas de cereales, el par de yogures y las dos piezas de fruta ¿Para que llevarse el tupper si te lo dan envasado y dispuesto para el hurto? ;)

zwingenstein dijo...

Estoy totalmente de acuerdo contigo en la bondad de los desayunos de los paradores, solamente disiento en el tema de los croissants con la capa pegajosa de almibar o sabe Dios que tienen la maldita costumbre de ponerles en media España.
Recuerdo los marravillosos desayunos del parador de Jaen con un aceite esplendido y todo lo que se te pueda ocurrir ponerle encima a una tostada con aceite

La mujer semilla. dijo...

Éstos son mis lugares favoritos, seguro, nunca fui a uno, pero como lo describes está hecho para mí. ¡Qué desayunos! Buena forma de comenzar el día.

Marta dijo...

Y luego te tiras haciendo la digestión durante todo el día y arrastrando la panza por toda tu visita turística...que recuerdos...lo volvería a hacer una y mil veces xD